Blog Mask Comunicación

La creatividad es un coqueteo para el error

por | 03 junio 2026 | Diario de un CEO de Marketing

En muchas empresas se habla de innovación, diferenciación o transformación. Pero cuando llega el momento de tomar decisiones reales, aparece una necesidad silenciosa de controlarlo todo. Que cada acción tenga un seguro, que cada idea llegue validada y se parezca lo máximo posible a algo que ya funcionó antes.

Lo entiendo. En industria, equivocarse cuesta dinero, los ciclos son largos, las decisiones pasan por muchas manos y cualquier cambio genera más preguntas que entusiasmo.

El problema es que a veces confundimos reducir riesgo con eliminar cualquier posibilidad de error. Y ahí es donde muchas marcas empiezan a parecerse demasiado entre sí. Porque la creatividad no nace de repetir exactamente lo que ya existe. Nace de explorar una posibilidad que todavía no tiene una validación absoluta. No hablo de improvisar ni de hacer ruido porque sí, hablo de permitir que haya cierto margen de descubrimiento.

Hay una contradicción muy habitual en marketing B2B: querer destacar sin salir nunca de lo previsible. Y eso rara vez funciona.

Las ideas que realmente desbloquean decisiones suelen parecer incómodas al principio. Un enfoque distinto, un mensaje menos técnico y más humano; una forma diferente de explicar algo complejo; un cambio de tono, o una campaña que rompe una dinámica que llevaba años funcionando “más o menos bien”.

Lo curioso es que muchas veces el mercado no rechaza esas ideas porque sean malas, las rechaza porque todavía no las reconoce.

Por eso creo que la creatividad, especialmente en marketing industrial B2B, no consiste en hacer cosas extravagantes. Consiste en acercarse lo suficiente al límite como para descubrir algo nuevo, pero con el criterio necesario para no perder el rumbo.

Al final, todas las empresas dicen que quieren diferenciarse, pero muy pocas aceptan la incomodidad que implica hacerlo de verdad.

diario de un CEO MAyo
César Bela
Sígueme